03/01/2018

Con ellos se completa el plan estratégico de seguridad del templo, que comenzó a aplicarse hace más de un año

Esta mañana se ha presentado el nuevo espacio para acceder a la Sagrada Familia, que incorpora arcos y escáneres para detectar posibles objetos prohibidos, como armas blancas, de fuego o explosivos. Los nuevos accesos que, además, permiten una entrada en el templo más sencilla, cómoda y fácil, están ubicados en la calle de la Marina.

Este sistema ya está implementado en edificios singulares de carácter similar, como la Alhambra de Granada o los Museos Vaticanos. En el caso de la Sagrada Familia, su implantación está motivada por el elevado volumen de visitantes que recibe ­—más de 4,5 millones en el 2017— y por el hecho de ser un edificio turístico que forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO, situado en el medio de la ciudad. «Con estos nuevos accesos finaliza el plan estratégico de seguridad de la Basílica que comenzamos hace más de un año, y en el cual han colaborado los Mossos d’Esquadra», ha destacado Xavier Martínez, director general de la Sagrada Familia, en la presentación de este espacio.

Los nuevos accesos, que entraron en marcha a finales de diciembre, tienen como objetivo mejorar el sistema de seguridad con el que ya contaba el templo, y que consistía en un sistema de revisión individual de bolsas y un detector de metales para todos los visitantes.

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